Las fantasías sexuales de las mujeres

La excitación de las mujeres reside en buena parte en la imaginación. Por eso, las fantasías sexuales femeninas suelen ser tanto o más ricas que los sueños eróticos de los hombres. ¿Cuáles son las fantasías eróticas de las mujeres? ¿Qué hay detrás de la imaginación erótica?

Sexo en público, un trío, haciendo de sumisas, enamorando a galanes de cine o en el papel de la dominatrix que somete a su hombre. Estos son los escenarios que más atraen a las mujeres, según apunta la psicóloga y escritora inglesa Emmily Dubberley en su reconocida web Cliterati.

Aunque estos clichés sean ciertos y parezca que todo queda en la pura ensoñación, ahí no acaba el asunto. Hablar de fantasías eróticas implica no sólo imaginar una situación excitante, sino entender cómo disfrutar del sexo como un arte donde creatividad e imaginación se mezclan para enriquecer la vida sexual.

Desde sexo lésbico a exhibicionismo, las mujeres también fantasean

La periodista y escritora Celia Blanco está de acuerdo con los clichés sexuales. Es normal que interesen, pero asegura que la mujer debe regocijarse de sus placeres más íntimos sin complejos ni tabúes. Ellas no quieren ser princesas todos los días, también quieren verse inmersas en el goce y el disfrute; enamorarse del príncipe azul al tiempo que gozan del sexo más apasionado.

Los deseos y fantasías sexuales se van definiendo y afinando con los años. Según Celia Blanco, a medida que la mujer madura tiene más claro qué es lo que busca y qué le excita. El exhibicionismo, el sexo oral, el sexo lésbico o las orgías con sumisión son sólo algunas de las fantasías sexuales de las mujeres.

Las fantasías mejoran la vida sexual

Tener fantasías eróticas es una forma saludable de enriquecer la vida sexual. Cada mujer tiene sus deseos particulares. Las fantasías femeninas, como las de cualquier hombre, giran en torno a la posibilidad de recrear eso que les resulta más excitante en su imaginación.

La fantasía hace las veces de oxígeno, aportándole más fuerzas al intercambio sexual entre dos personas. El nivel de excitación sube incluso más cuando se cuentan las fantasías y se comparten con un amante que pueda ayudar a realizarlas.